Introducción: Historia de la Herbolaria en México
Introducción: Historia de la Herbolaria en México

Introducción: Historia de la Herbolaria en México

Con flores escribes, dador de la vida, con cantos das color, con cantos das sombras a los que han de vivir de la tierra.
- Fragmento del poema de Nezahualcoyotl, recopilado en el Códice de Florentino

Los pueblos originarios de Mesoamérica

reconocieron en la naturaleza una fuente viva de salud y conocimiento. Civilizaciones como la olmeca, maya, tlaxcalteca y purépecha desarrollaron sistemas médicos complejos donde las plantas medicinales eran protagonistas, no solo en el tratamiento de enfermedades, sino también en la vida espiritual y ceremonial.

Estas culturas no solo clasificaban y recolectaban las plantas, sino que transmitían su conocimiento de forma oral y ritual, integrando la medicina con el respeto a lo sagrado.

La herbolaria, entonces, no era solo una práctica curativa, sino también una forma de conexión profunda con la tierra.

El conocimiento botánico era altamente especializado.  Documentos como el Códice Madrid y el Chilam Balam mencionan plantas como el balché (Lonchocarpus longistylus), el copal (Bursera spp.) y el achiote (Bixa orellanautilizadas para desinfectar, tratar fiebres o inducir estados de conciencia en rituales sagrados (Barrera et al., 1976).

(aprox. 1500 a.C. – 400 a.C.), considerados la cultura madre de Mesoamérica, ya practicaban el uso de las plantas como el cacao, el copal y posiblemente la ceiba con fines de rituales y terapéuticos. Aunque los registros directos son escasos, su influencia en las culturas posteriores es innegable (Diehl, 2004)

Valerosos guerreros, empleaban el maguey, la sábila y la flor de árnica mexicana para sanar heridas de guerra.

Mantenían jardines botánicos y utilizaban plantas como la hierba del zorrillo (Petiveria alliaceapara dolores reumáticos, y el cempoalxóchitl (Tagetes erecta) en ceremonias funerarias (Ruan Soto, 2016)..

Gran parte de este 

Conocimiento ancestral

fue recopilado, ordenado y transcrito por frailes durante la época colonial, quienes, asombrados por la diversidad de plantas y su uso preciso en tratamientos físicos y espirituales, documentaron en náhuatl y latín lo que los pueblos indígenas sabían de herbolaria.

Una de las obras más importantes es el “Libellus de Medicinalibus Indorum Herbis” (1552), conocido también como Códice Badiano, escrito originalmente en náhuatl por el tlatelolca Martín de la Cruz y traducido al latín por Juan Badiano, en el Colegio de Santa Cruz de Tlatelolco. Esta obra registra más de 180 plantas medicinales usadas por médicos nahuas, muchas de las cuales siguen vigentes en la práctica herbolaria actual.

Hoy, esa sabiduría ancestral continúa viva y nos invita a mirar las plantas con reverencia, como aliadas en el bienestar humano y espiritual. En REDSA, desde hace 50 años, honramos ese legado trabajando con respeto, conocimiento y compromiso en la transformación de plantas medicinales en extractos que conservan su esencia curativa. 

Indice
siguiente

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *